Para
llegar a donde nos proponemos debemos partir de posiciones realistas,
aunque envueltos en optimismo y con afán de superación.
Es como si tuviéramos que disparar una flecha contra una diana
que está a cierta y respetable distancia ¿qué hace
el buen arquero? Eleva su punto de mira un poco más para prever
la parábola y así dar en el blanco.
Ocurre con cierta frecuencia que hacemos planteamientos erróneos
porque la valoración que tenemos de nuestro potencial no se ha
hecho correctamente, tanto por defecto como por exceso. Esto no es más
que una prueba del desconocimiento que tenemos sobre algo en lo que
estamos inmersos los árboles no nos dejan ver el bosque
Conocer nuestras limitaciones, pero también conocer nuestro potencial
es conocernos.
Nuestra
tarea se basa pues en conocer ese potencial junto al de los demás
y las necesidades, intereses y motivaciones que nos influyen.