La
intuición y los Niños Índigo
Los niños
índigo vienen equipados de habilidades psíquicas ya
desarrolladas, una de ellas es la intuición
En el
milenio pasado, se opacaba la importancia que tenía la intuición
porque todo lo que no era concretamente comprobable se desdeñaba.
Con esa actitud afianzamos nuestro alejamiento de nuestra esencia,
nos desconectamos de nuestro corazón sustituyendo nuestra valía
por elementos de aprobación externa. De ahí, que cambiamos
la conexión del Ser por el tener como forma de sentirnos seguros
y aceptados.
Hoy en
día, el Universo, en su perfecto orden divino, nos envía
los emisarios del cambio a través de nuestros niños,
hijos, alumnos índigo para forzarnos a contactar lo que tenemos
olvidado y uno de esos elementos es la intuición.
La intuición
es la voz del alma, que, a través del lenguaje del corazón,
nos permite establecer contacto con nuestra inteligencia superior,
nuestra guía y dirección de lo que verdaderamente somos.
La intuición no es irracional, no requiere que se le invalide
o ignore a través de la razón ni a través de
la desconexión de nuestros sentidos. Más bien, los sentidos
están para complementar y apoyar la intuición, para
darle información, para incentivarnos a poner atención
en lo que sucede a nuestro alrededor y relacionarlo. El enseñarles
a los niños a que oigan su corazón con la actitud de
que honren lo que sienten, es la mejor forma de afianzar la intuición
en ellos.
El criar
a los niños para que contacten y confíen en su intuición
es darle el maravilloso regalo de sentirse poderosos desde adentro
y ante la vida, de conectarse con lo que verdaderamente son: seres
espirituales teniendo experiencias humanas, niños reales de
la luz apartándolos de la oscuridad y confusión ya que
el estar en constante sintonía con el corazón permitirá
actuar certeramente en las circunstancias de la vida. El enseñarles
a nutrir su intuición es hacerles ver el mundo en forma creativa
y receptiva, sabiendo que el Universo los está asistiendo en
su logro de todas las maneras. El ser intuitivo significa estar alineado
con la verdadera naturaleza del Universo y evitará que los
niños crean que pueden ser menos que la verdad: que son hijos
de Dios, amados y merecedores de todo lo bueno que el Universo ofrece.
El alimentar su intuición le ofrece al niño un mundo
amistoso, lleno de aventuras, divertido porque sabrá retirarse
de personas, situaciones, que no le son beneficiosas, su corazón
se lo dirá y él lo implementará en la medida
que respetemos, validemos su intuición. La intuición
es como un músculo que necesita ser ejercitado para ser receptivo
y nosotros los adultos estamos en el rol de guiar a nuestros hijos
a afianzar este sexto sentido.
Si los
padres son inclinados a que los hijos se centren en cumplir metas,
evaluar la vida sólo por el resultado, no tolerando equivocaciones,
los niños vivirán sólo para lograr el éxito,
independientemente de cómo logren fomentarlo, para obtener
la aprobación de los padres de esa manera Estas condiciones
activan el temor en los niños, haciéndoseles difícil
alinearse con la intuición ya que el temor opaca la intuición
y por ello hemos crecido oyendo más a nuestros temores que
a nuestros corazones! Cada día, los niños cargan las
expectativas y ambiciones de los padres sobre sus hombros por lo que
el temor es su fuerza conductora. Por ello, la mejor forma de asegurar
que los niños crezcan seguros es que se sientan motivados por
un sentido de guía interna, en vez de por el temor, es creando
mayores oportunidades de ejercitar y cultivar la intuición.
Los niños
índigo la traen desarrollada, confrontan a los padres para
que ellos, a su vez, la cultiven, de ahí que no se prestan
a cumplir con las expectativas de los padres sino cumplir con su misión
de vida, de ayudar a instaurar un nuevo esquema de valores en nuestra
sociedad, de establecer un mayor nivel de conciencia en casa y en
la sociedad en base al respeto de la individualidad y su capacidad
de decisión. Los niños índigo ya vienen con su
intuición activada porque utilizan un mayor % de cerebro y
una mayor relación entre el lóbulo izquierdo y derecho.
Sin embargo, si no nos hacemos solidarios con sus capacidades las
podemos bloquear y activar mucha frustración y rabia en ellos.
Para
ayudar a los niños a que nutran su intuición, lo más
importante que deben de hacer los adultos es cultivar la presencia
en la acción y el escucharlos con atención pues lamentablemente,
se requiere sólo de un comentario o invalidación sensible
para desconectar al niño de su intuición!
María Dolores Paoli
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