Inteligencia Emocional aplicada a la formación y desarrollo profesional.

LA INTUICIÓN Y LOS NIÑOS ÍNDIGO
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Creada el 21 de abril de 1998. Actualizada el 14-ago-04

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La intuición y los Niños Índigo

Los niños índigo vienen equipados de habilidades psíquicas ya desarrolladas, una de ellas es la intuición

En el milenio pasado, se opacaba la importancia que tenía la intuición porque todo lo que no era concretamente comprobable se desdeñaba. Con esa actitud afianzamos nuestro alejamiento de nuestra esencia, nos desconectamos de nuestro corazón sustituyendo nuestra valía por elementos de aprobación externa. De ahí, que cambiamos la conexión del Ser por el tener como forma de sentirnos seguros y aceptados.

Hoy en día, el Universo, en su perfecto orden divino, nos envía los emisarios del cambio a través de nuestros niños, hijos, alumnos índigo para forzarnos a contactar lo que tenemos olvidado y uno de esos elementos es la intuición.

La intuición es la voz del alma, que, a través del lenguaje del corazón, nos permite establecer contacto con nuestra inteligencia superior, nuestra guía y dirección de lo que verdaderamente somos. La intuición no es irracional, no requiere que se le invalide o ignore a través de la razón ni a través de la desconexión de nuestros sentidos. Más bien, los sentidos están para complementar y apoyar la intuición, para darle información, para incentivarnos a poner atención en lo que sucede a nuestro alrededor y relacionarlo. El enseñarles a los niños a que oigan su corazón con la actitud de que honren lo que sienten, es la mejor forma de afianzar la intuición en ellos.

El criar a los niños para que contacten y confíen en su intuición es darle el maravilloso regalo de sentirse poderosos desde adentro y ante la vida, de conectarse con lo que verdaderamente son: seres espirituales teniendo experiencias humanas, niños reales de la luz apartándolos de la oscuridad y confusión ya que el estar en constante sintonía con el corazón permitirá actuar certeramente en las circunstancias de la vida. El enseñarles a nutrir su intuición es hacerles ver el mundo en forma creativa y receptiva, sabiendo que el Universo los está asistiendo en su logro de todas las maneras. El ser intuitivo significa estar alineado con la verdadera naturaleza del Universo y evitará que los niños crean que pueden ser menos que la verdad: que son hijos de Dios, amados y merecedores de todo lo bueno que el Universo ofrece. El alimentar su intuición le ofrece al niño un mundo amistoso, lleno de aventuras, divertido porque sabrá retirarse de personas, situaciones, que no le son beneficiosas, su corazón se lo dirá y él lo implementará en la medida que respetemos, validemos su intuición. La intuición es como un músculo que necesita ser ejercitado para ser receptivo y nosotros los adultos estamos en el rol de guiar a nuestros hijos a afianzar este sexto sentido.

Si los padres son inclinados a que los hijos se centren en cumplir metas, evaluar la vida sólo por el resultado, no tolerando equivocaciones, los niños vivirán sólo para lograr el éxito, independientemente de cómo logren fomentarlo, para obtener la aprobación de los padres de esa manera Estas condiciones activan el temor en los niños, haciéndoseles difícil alinearse con la intuición ya que el temor opaca la intuición y por ello hemos crecido oyendo más a nuestros temores que a nuestros corazones! Cada día, los niños cargan las expectativas y ambiciones de los padres sobre sus hombros por lo que el temor es su fuerza conductora. Por ello, la mejor forma de asegurar que los niños crezcan seguros es que se sientan motivados por un sentido de guía interna, en vez de por el temor, es creando mayores oportunidades de ejercitar y cultivar la intuición.

Los niños índigo la traen desarrollada, confrontan a los padres para que ellos, a su vez, la cultiven, de ahí que no se prestan a cumplir con las expectativas de los padres sino cumplir con su misión de vida, de ayudar a instaurar un nuevo esquema de valores en nuestra sociedad, de establecer un mayor nivel de conciencia en casa y en la sociedad en base al respeto de la individualidad y su capacidad de decisión. Los niños índigo ya vienen con su intuición activada porque utilizan un mayor % de cerebro y una mayor relación entre el lóbulo izquierdo y derecho. Sin embargo, si no nos hacemos solidarios con sus capacidades las podemos bloquear y activar mucha frustración y rabia en ellos.

Para ayudar a los niños a que nutran su intuición, lo más importante que deben de hacer los adultos es cultivar la presencia en la acción y el escucharlos con atención pues lamentablemente, se requiere sólo de un comentario o invalidación sensible para desconectar al niño de su intuición!


María Dolores Paoli
www.liderazgoymercadeo.com



 

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