Primera
regla: MOSTRAR NUESTROS PUNTOS FUERTES.
Eso sí,
con naturalidad, sin pasarse, no olvidar que hay que demostrarlo en
los documentos aportados y que los comprobarán. Si tienes primero
de derecho, eso no le interesa a nadie, si te faltan dos asignaturas
para terminar medicina ¡acábalas cuanto antes! No sería
el primer currículum que he leído en el que me han aportado
un certificado de buena conducta de la guardería infantil;
como anécdota está muy bien, aunque le quita interés
y relevancia. Debemos centrarnos en los méritos relacionados
con el trabajo objeto de la entrevista.
Hablar
despertando interés en nuestros interlocutores, con cierta
persuasión pero sobre todo con convencimiento. Para ello es
indispensable conocernos y conocer nuestros puntos fuertes. Sócrates
fue orientado de la misma manera en el oráculo de Delfos con
la frase "Conócete a ti mismo" así que no
pierdas tiempo y conócete a ti mismo/a.
A
mí no me parece el que es sabio sólo en palabras, sino
el que es sabio en hechos. (San Gregorio).
Segunda
regla: LENGUAJE POSITIVO.
No utilizar
muletillas, palabras argot, sustituir los "peros" por un
"además". Si nos piden informática e Inglés,
y decimos "pero es que yo soy de letras y francés..."
estamos perdidos; en cambio un "además podría incorporar
conocimientos de francés..." daría un sentido totalmente
distinto.
Gracias
a las palabras, nos hemos podido elevar por encima de los animales;
y, gracias a las palabras, a menudo nos hundimos por debajo de los
demonios. (A. Huxley)
Tercera
regla: NUESTRA CONFIANZA ES NUESTRA MEJOR TARJETA DE VISITA.
En los
gestos, en nuestra forma de hablar. Hagámoslo con confianza
en nosotros mismos: ellos también están interesados
en nosotros. Atención a la mirada constante, la palabra precisa
y rebuscada y a la sonrisa perfecta.... Naturalidad ante todo. Mirada
2/3 del tiempo, descansar de vez en cuando; sonrisa la que nos salga
de forma espontánea; palabra la que conozcamos con certeza
y defina mejor lo que queremos expresar. El mejor lenguaje es el directo,
el sencillo.
Del
mismo modo que no debes ser falso con los demás, sé
sincero contigo mismo. (F. Bacon)
Cuarta
regla: NO HABLAR MAL DE TERCEROS.
Si lo
hacemos perdemos toda nuestra credibilidad. Jamás debemos criticar
a un compañero de trabajo, sobre todo en una entrevista, aunque
nos lo pongan a tiro, puede ser una trampa y, además, la nobleza
no está nunca de más. Así que tened discreción
en las situaciones delicadas.
Lo
que está en nuestro poder hacer, también está
en nuestro poder no hacerlo. (Aristóteles)
Quinta
regla: VERSATILIDAD, FLEXIBILIDAD, ADAPTABILIDAD.
Es el
sueño de todo empresario, tener empleados versátiles,
flexibles y adaptables a cualquier puesto de trabajo; bien, mostrémosles
esas cualidades, enseñemos nuestra actitud abierta y positiva
ante nuevas situaciones. No me equivoco si aseguro que esto no debe
confundirse con el peloteo, la sumisión, el gregarismo y el
arrastre de barriga por el suelo del despacho, eso nos haría
quedar fatal... a nadie le interesa un pelota hoy en día y
si encontráis a alguien así, no os interesa a vosotros.
Me
presentaré a usted según la relación que quiera
establecer con usted. (L. Pirandello)
Sexta
regla: CONOCER EL ENTORNO.
Esto
lo hacen hasta los militares: el conocimiento del terreno, de los
movimientos, de los objetivos de la empresa, lo que buscan de nosotros.
No dejemos nada para la improvisación, hay que preparar la
entrevista con tiempo, llegaremos con tiempo, pero no antes que los
trabajadores de la limpieza. Debemos camuflarnos utilizando la ropa
adecuada en función de lo que veamos allí, no llamar
la atención vistiendo una ropa inusual en nosotros, no vamos
de boda... pero tampoco vamos de pesca.
El
hombre no es otra cosa que lo que conoce. (F. Bacon)
Séptima
regla: UTILIZAR IDEAS FUERZA, PALABRAS CLAVE.
Ya sabéis:
reto, experiencia, futuro, confianza, colaboración, eficacia,
proyecto, garantía, responsabilidad, metas, objetivos.... palabras
que deben estar integradas en vuestro pensamiento, no gastarlas y,
sobre todo, que sean sinceras, que formen parte de vuestra manera
de ser.
La
imaginación al poder. (Pintada en París, mayo del
68.)
Octava
regla: SABER ESCUCHAR.
Atender
a todas las preguntas que nos hagan, escuchar activamente.
Tenemos
dos orejas y una sola lengua, por tanto debemos escuchar el doble.
(Epicteto)
Novena
regla: CONCRETAR, RESOLVER TODOS LOS ASPECTOS.
Jamás
se os ocurra responder divagando, tratar de concretar al máximo,
resumir.
Mirad,
os he mandado como a ovejas en medio de los lobos. Sed, pues, sabios
como las serpientes e inofensivos como las palomas. (Jesús
de Nazaret, el de la fe de mis mayores)
Décima
regla: NATURALIDAD.
Si hacemos
poses ensayadas, nos descubrirán y, a no ser que el trabajo
sea en el cine o el teatro, no nos ayudará mucho. Tampoco pecar
de exceso de confianza ni en nosotros mismos ni, nunca, en el entrevistador.....
Recordad: La virtud está en el término medio, decía
Aristóteles.
Lo
que es verdadero, simple y sincero es lo más compatible con
la naturaleza humana. (Cicerón)